La presencia de niños en tu hogar podría despertar tus instintos de crianza. Es posible que desees leer con ellos o que les cuentes historias. Mantente lejos de cualquier cuento de hadas particularmente espantoso. El ambiente puede ser un poco triste, y lo macabro pueden tener un efecto muy poderoso sobre ellos y sobre ti. Por la noche, planea una velada privada e íntima con tu pareja








