Justo cuando vayas más despacio, simplifiques y planees, las cosas empezarán a recuperarse de nuevo. Tu imaginación empieza a volar. La estabilización dificulta tu espíritu creativo. La última cosa que tu mente artística quiere hacer es reducir la velocidad. La resolución de este conflicto interno puede ser difícil, pero es posible. Estas dos partes están en el mismo equipo, no en equipos opuestos. Si trabajan juntos, ambos pueden lograr sus objetivos.







