El término Big Data es relativamente nuevo entre los usuarios y cada vez está más en boca de todos, pero… ¿Realmente sabemos para qué sirve?
Según la Wikipedia “Big Data, macrodatos o datos masivos es un concepto que hace referencia al almacenamiento de grandes cantidades de datos y a los procedimientos usados para encontrar patrones repetitivos dentro de esos datos”.
Para conocer las características de las palabras Big Data podemos centrarnos intentar comprender mejor el término de Big Data.
Es una de las características más destacadas y asociada al concepto de Big Data. La generación de datos en un día es superior a la de hace veinte años, todos esos datos desestructurados que se guardan tienen un inmenso potencial. Por eso, para este gran volumen de información se requiere que se tenga una correcta orientación de las estrategias para poner filtrarlos y así ofrecer un ahorro de tiempo.
El tiempo siempre es importante y el cómo se afronta también. Todo el proceso de tratamiento de datos pide agilidad para extraer el valor de negocio a toda la información que se tiene y que de esta manera no se pierda ninguna oportunidad. El tiempo de procesamiento de la información tiene que ser un factor fundamental para que el tratamiento aporte ventajas y marquen la diferencia.
Es fundamental hacer frente a la variedad de datos que aumenta el grado de complejidad, tanto en el almacenamiento de información como en el análisis. Por ello, hay que dar uniformidad a los datos que tienen origen heterogéneo porque una de las fortalezas del Big Data es que se puede conjugar y combinar todo tipo de información para alcanzar un todo homogéneo.
Como se ha dicho antes, existe mucha variedad en toda la información que se recaba; por ello es conveniente encontrar las herramientas necesarias para comprobar la veracidad de la información recibida. Para ello, se tiene que ejercer una limpieza en los datos para asegurarse el mayor aprovechamiento de los mismos.
Toda la información recogida tiene que servir para aportar valor a las empresas, los gobiernos o la sociedad porque si no, no da lugar a almacenar ni administrar. En definitiva, la clave está en cómo obtener la mejor información, el mejor valor y conocimiento para sacar la mayor rentabilidad.
Imagina si las empresas más grandes a nivel mundial simplemente no analizaran el histórico de sus datos de desempeño, y tampoco miraran cuál es el avance de su sector económico y las proyecciones. Tal vez no serían tan grandes ¿verdad?
Es necesario que toda la información del negocio y/o organización, no solo sea almacenada sino también sea utilizada para futuras acciones, de eso se trata el Big data.
Al ser un término tan organizacional, es complejo definir Big data en un solo significado, pues éste también corresponde a una serie de acciones enfocadas al uso de información o datos.
Sin embargo, podríamos decir que al hablar de Big Data nos referimos a una expresión que surgió a inicio de siglo, en 2001, y que se refiere a conjuntos de datos o combinaciones de conjuntos que tienen las 3 V como característica. Estas son:
Volumen:
Grandes volúmenes de datos estructurados o no, pueden ser históricos de interacciones de una página web con cientos de miles de visitas, accesos a aplicaciones móviles, inicios de sesión a portales, entre otros.
Para tener una idea, dentro del Big Data es común analizar petabytes, es decir 1000 terabytes, lo que ocuparía unos 4000 celulares de alta gama o también 1,5 millones de CD’s.
Velocidad:
Por tratarse de cantidades tan grandes como las que acabo de mencionar, es necesario que estos datos se transmitan en tiempo récord a algún lugar para después disponer de ellos. El mejor lugar: la nube. Con la presencia de Internet es necesario acceder de manera rápida a la información en cualquier hora y lugar
La cantidad de datos importa. Con Big data, deberá procesar grandes volúmenes de datos no estructurados de baja densidad. Puede tratarse de datos de valor desconocido, como feeds de datos de Twitter, flujos de clics de una página web o aplicación para móviles, o equipo con sensores. Para algunas organizaciones, esto puede suponer decenas de terabytes de datos. Para otras, incluso cientos de petabytes.
Variedad:
No es lo mismo analizar información basada en texto, que en imágenes u otros contenidos multimedia, de ahí la complejidad en que los datos sean estructurados o no, y que necesiten de un análisis dentro de sus metadatos.
Para analizar los datos con estas características, algunas empresas utilizan herramientas como ERP o CRM, que ayudan tanto en la planeación estratégica como en el manejo de clientes, todo esto basado en históricos de datos.
¿Para qué sirve el Big data?
El uso de Big data trae de por si varias ventajas para una empresa, como la dirección de negocios más rentables basados en datos, así como una operación mucho más eficiente. Los principales usos y razones son:
Más certeza en la toma de decisiones: Con la disponibilidad en tiempo real de la información es posible realizar un análisis de cualquier precedente que tenga la empresa en algún proceso, y así tomar una decisión con base en su experiencia, ofreciendo un panorama más claro a la hora de decidir.
Encontrar nuevos canales de negocio: Gracias a la recopilación de información de las interacciones con clientes es posible medir no solo qué tan bien se están desempeñando los productos o servicios actuales sino también como éstos pueden convertirse o complementar la solución a determinado problema.
Reducción de costos. Almacenar grandes cantidades de datos puede ser un tanto confuso como costoso, existe la posibilidad de tercerizar este servicio a través de empresas dedicadas al sector o la contratación de un software que tenga esta función.
El Big data sirve si y sólo si realmente se usa, de nada sirve contratar empresas o software especializados si no va a hacerse un seguimiento a los datos allí almacenados o no se hace una gestión constante con la información.
¿Cómo usarlo en tu estrategia de marketing?
¿Conoces a tu cliente ideal o buyer persona? Si es así ¿sabes en qué forma la información podría ayudarte a brindar una mejor experiencia y hacerlo un cliente recurrente? Pues bien, el Big data podría ser un gran aliado en estrategias de marketing, a continuación te daré un par de ejemplos:
Imagina que quieres que tus seguidores de Instagram vayan a tu restaurante el día de su cumpleaños, solo a través de un análisis profundo de redes sociales y de interacción con tu marca es que esto se podría lograr, hoy es posible que si una persona lanza un tweet o un hashtag, la misma empresa puede reconocer sus intereses y así darle una mejor experiencia.
¿Cuántos envíos de email hiciste este año? ¿Cuántos tuvieron el mejor desempeño? y ¿por qué? Ahora imagina que quieres ver cuántas personas de los que abrieron tus email, realmente compraron o fueron contactadas por tu equipo de ventas, ahí una herramienta como un CRM sería bastante útil.
También a través de herramientas como Google Analytics puedes reconocer de qué ciudad en tu país son los visitantes de tu sitio web, su tiempo de permanencia y el contenido que más visitaron. Hay muchos otros usos en los que el Big Data puede ser un aliado perfecto para tu estrategia de marketing.





