…Tenemos que aprestarnos a multiplicar los logros y a disminuir los errores, a profundizar la conciencia de las masas y aumentar la producción, a dar más con nuestras fuerzas, acostumbrémonos a que en la producción también podemos caminar solos, como hemos caminado en muchos momentos difíciles y que la ayuda de los países amigos – una ayuda generosa- y fraternal que se nos ha dado muchas veces – debe ser el elemento para consolidarnos y para asegurar más la revolución, pero no la base, no la base de nuestras fuerzas en otro país por más amigo y desinteresado pues sea, porque no puede existir una fuerza verdaderamente que no emane de la propia conciencia de la fuerza. Cuando un pueblo alcanza la conciencia de su fuerza, la decisión de luchar, la decisión de seguir hacia adelante entonces si es fuerte y entonces si puede plantarse frente cualquier enemigo.







