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Diagnóstico y tratamiento de los tumores del epidídimo

1 diciembre, 2018 - salud y sexualidad
Diagnóstico y tratamiento de los tumores del epidídimo

foto tomada dre Internet

Los tumores paratesticulares son infrecuentes y representan menos del 10 % de los  tumores intraescrotales.

Entre el 75 y el 90 % de estos tumores se originan en el cordón espermático, le siguen en orden de frecuencia los del epidídimo, que  representan menos del 5 % del total.

Debido a esto, la cantidad de informes existentes sobre tumores epididimarios en publicaciones médicas, es muy limitada, lo que dificulta establecer consensos parael manejo de dichas afecciones.

El 80 % de los tumores del epidídimo son benignos. Se presentan entre la tercera y la cuarta décadas de la vida, generalmente son asintomáticos y de crecimiento lento.

Aunque se reconoce que el ultrasonido (US) con efecto Doppler, es la técnica de imagen de elección, para el estudio de los tumores del epidídimo en ocasiones no es concluyente, por lo que es necesario obtener imágenes por resonancia magnética nuclear (RMN), para lograr información adicional.

El diagnóstico histopatológico se realiza, de preferencia, mediante la biopsia por congelación transoperatoria por vía inguinal, aunque algunos autores preconizan el uso de la citología aspirativa con aguja fina con el mismo fin.

El tratamiento puede consistir en la exéresis local en los tumores benignos o en la orquiectomía radical inguinal para los malignos o de dudosa estirpe. Los tratamientos adyuvantes se deciden en cada caso concreto por la edad del paciente, la histología y el estadio tumoral al momento del diagnóstico.

Si se tiene en cuenta que la mayoría del personal militar es del sexo masculino y que la generalidad se encuentra en los grupos etarios en que prevalecen estas afecciones, el motivo de la presente actualización es con vistas a optimizar el diagnóstico y tratamiento de los tumores más frecuentes del epidídimo.

Aunque macroscópicamente no existen líneas de demarcación precisas entre sus partes, sí se encuentran delimitadas entre ellas por segmentos de transición definidos por criterios histológicos. Desde el punto de vista microscópico, la cabeza del epidídimo consta de entre 8 y 12 conductos eferentes. El diámetro del epidídimo aumenta ligeramente a partir de la unión de la cabeza con el cuerpo, se mantiene casi constante en esta región hasta llegar a la cola, en que se produce un aumento significativo del diámetro del órgano y se torna aún más irregular la luz.

En el epidídimo se describe la presencia de un tipo de tejido contráctil peculiar, que comienza a aparecer en el extremo distal de los conductos eferentes y en las primeras porciones de los túbulos de la cabeza del órgano. Ya en la porción distal de la cabeza y en los segmentos proximales del cuerpo, las células contráctiles forman un estrato de 2 a 4 capas alrededor del órgano. Estas células contienen miofilamentos y están interconectadas entre sí. En la porción distal del cuerpo epididimario, las células contráctiles son de mayor tamaño y se parecen a finas células de músculo liso. A nivel de la cola, las células contráctiles disminuyen en número y son reemplazadas por gruesas células de músculo liso dispuestas en tres capas: dos externas longitudinales y una central circular. Esta capa de tejido contráctil incrementa su espesor distalmente y se une al conducto deferente.

La luz del epidídimo está recubierta por epitelio cilíndrico pseudoestratificado en toda su longitud; no obstante, se describen algunas diferencias en su estructura, que están relacionadas con las diferentes funciones del órgano.

El epitelio de los conductos eferentes está recubierto por células ciliadas y dos tipos de células no ciliadas. Estas últimas tienen ápices sobresalientes, lo que supone actividad secretora, predominan en la porción proximal de los conductos eferentes. Se describen otros tipos de células no ciliadas con microvellosidades, que presuponen acción reabsortiva y prevalecen en la zona distal de los conductos eferentes.

La irrigación sanguínea del epidídimo se establece a través de la interconexión de varias ramas arteriales. Así, la cabeza y el cuerpo reciben el aporte arterial de una rama proveniente de la arteria testicular, la cual se subdivide, a su vez, en las ramas epididimarias superior e inferior. También elepidídimo recibe circulación arterial, a través de ramas de la arteria deferencial, mediante conexiones de estas con el riego sanguíneo testicular. La cola recibe irrigación de ramas de la arteria deferencial que se interconectan con las arteriasde la cabeza del epidídimo.

El drenaje venoso del cuerpo y la cola del epidídimo se unen entre sí, para formar la vena epididimaria marginal de Heberer. Luego esta se une a las venas cremasteriana, a la deferencial o a la marginal del testículo, para llegar en el plexo venoso pampiniforme.

El drenaje linfático de la cabeza y el cuerpo del epidídimo, sigue la misma vía que el testículo, termina en los ganglios periaórticos. Por su parte, los linfáticos de la cola acompañan a los del conductodeferente, drenan a los ganglios iliacos externos.

La inervación del epidídimo proviene de los nervios espermáticos intermedio e inferior, que a su vez emanan de la porción superior del plexo hipogástrico y el pélvico, en ese orden. También está presente la inervación simpática, la cual es más significativa a partir de la porción media del cuerpo del epidídimo, coincide con la aparición de las células de músculo liso, lo que puede ser responsable de la actividad peristáltica del órgano, durante la emisión y la eyaculación.

Las tres funciones principales del epidídimo son: transporte, almacenamiento y maduración de los espermatozoides:

  1. Transporte de los espermatozoides: inicialmente, los espermatozoides viajan a través de los conductos deferentes, inmersos en el fluido de la red testicular. Más adelante, el mecanismo principal que explica el movimiento de los espermatozoides a través del epidídimo, está dado por la acción conjunta de las cilias presentes en el epitelio y las contracciones de las células de músculo liso que lo rodean, sobre todo en el cuerpo y la cola.
  2. Almacenamiento de los espermatozoides: casi la mitad de los espermatozoides, que se almacenan en el epidídimo, permanecen en la cola por diferentes periodos de tiempo, en dependencia de la frecuencia dela actividad sexual de cada individuo.
  3. Maduración de los espermatozoides: según estudios realizados en animales de laboratorio, en el epidídimo se produce un proceso de maduración de los espermatozoides, que les genera motilidad y fertilidad crecientes. Se piensa que esto mismo acontece en el epidídimo humano.
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