Es hora de elevar tu sentido personal. Vales tanto como cualquier otra persona, así que ¿por qué no te lo crees? El problema es que eres muy sensible en cuanto a tu ego. A pesar de que sabes que le sucede a todo el mundo, ¡te castigas a ti por su existencia! Esta es una idea noble, pero no te hará ningún bien. Nunca llegarás a la perfección, como nadie lo hace. ¿De qué te preocupas?








