Nadie sabe cuándo se definió el «AMOR» ni a qué se refiere exactamente. Es tan viejo el sentimiento que se pierde en la historia de la Humanidad la cosa de tratar de definirlo. Y en la actualidad hay explicaciones tan disímiles que van desde la puramente esotérica hasta la excéntricamente científica, pasando por la platónica o la pragmática (+ dinero = + amor).
Hay amores fogosos, tiernos, idiotas, peligrosos, oníricos, discretos, multitudinarios… Los hay cortos, eternos, fugaces, maduros y pintones… Del amor se ha escrito todo (o casi), pero creo que nadie le ha «metido coco» a su importancia económica.
Y es que el amor, por mucho que se contraríen el difunto Bècquer (Gustavo Adolfo quise decir) y todos sus colegas y admiradores, también se puede meter en numeritos y dibujarlo en un gráfico de Inversión vs. Utilidades.
Pa empezar… y aunque nadie lo haya cuantificado, en Cuba el amor es uno de los principales rubros de exportación e ingreso… todas esas muchachitas y muchachitos que valiéndose de él han «pasado a mejor vida»… no sólo van «pallá», sino que luego «mandan pacá»… ¿te la llevaste? Ya empezamos a entrar en materia.
Se ha comprobado que un 75% del uso de todo tipo de transportación existente en la Tierra, está vinculado a necesidades relacionadas con el amor… Ve Ve a ver a la novia, rescata al marido (que por lo general hay que traer a rastras y ya sabemos que la «rastra» es también un medio de locomoción), ve y busca a tu mujer al trabajo, lleva a la suegra al hospital («ojalá que sí, ojalá que sí…»), llévale la manutención a la ex… ¡Eso es una bola de combustible!
Se cree que el 68% del dinero que se mueve en el mundo persigue satisfacer demandas relacionadas con el amor (creo que los divorcios son el primer renglón)… y el 85% de las compras en todas las tiendas del mundo, responden a este epígrafe también, porque cuando no es Día de San Valentín, es Día de San Limpieza (incluso hay quien junta los dos santos).
Si a eso añadimos que en el tema de los descubrimientos científicos, en el de los registros de patentes, las creaciones artísticas y literarias… ¡y hasta en las recetas de cocina! es común encontrar que las relaciones matrimoniales o amorosas son protagonistas (piensen en los esposos Curie, en Romeo y Julieta, en Mercedes y Benz)…
Ni qué decir de la natalidad. El amor es responsable del 92% de la producción de niños a nivel mundial. Usted dirá «¿Y eso qué tiene que ver?»… filosofía, nene (o nena)… Eso constituirá, unos dieciocho o veinte años más tarde, lo que se llama «fuerza laboral»… así que ¡el 92%!… ¡¿eh?!… Es dato científico que del otro 8% porciento son responsables los errores de la industria farmacéutica y los éxitos de la industria de bebidas y licores.
Por lo tanto… ¿quién dijo que el amor es sólo un sentimiento?… ¡El amor es la principal fuerza que mueve la Tierra! (coño… he llegado a una conclusión que ya se dijo hace mil quinientos años…).
Alimentemos el amor, señoras y señores… compañeros y compañeras, socios, ecobios… señoritas y pasteles de guayaba… ¡Y estaremos poniendo nuestro hombro en el descollante desarrollo de la sociedad moderna!
autor: Ulises Toirac
Tomado de tropelajer.com







