Igualmente, esta iniciativa, que involucró a miles de féminas en el país que denunciaban la precariedad que las aqueja, se reprodujo frente al Ministerio del Trabajo y el Centro Médico en Río Piedras, en una jornada que se extendió a los municipios de Mayagüez (oeste), Cayey y Caguas (centro), Loíza (norte) y la isla de Vieques (oriente).
Una de las principales protestas fue en el Capitolio, donde una treintena de mujeres ingresó al edificio para llevar su mensaje de que ‘es urgente que se tomen en cuenta los reclamos de las mujeres’, según la portavoz Chariana Ferrer.
En el lugar, reforzado con mujeres policías, se reportaron solo enfrentamientos verbales.
La jornada incluyó un paro de labores de las mujeres en Puerto Rico, desde las 11:00, hora local, hasta el mediodía para dar paso, tres horas después, a la marcha desde el Ministro del Trabajo, en el sector capitalino de Hato Rey, hasta el edificio que aloja la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) impuesta por Washington ante la bancarrota del país.
Ruth Arroyo, portavoz de la Coalición 8 de Marzo, expresó que ‘protestamos por la precariedad de las condiciones de vida de las mujeres y las políticas de austeridad que están empobreciendo vidas impuestas por este organismo’ que maneja las finanzas del gobierno de Puerto Rico.
Las mujeres no olvidaron a la luchadora Nina Droz Franco, procesada tras las protestas del 1 de mayo de 2017, por lo que llegaron hasta el tribunal federal para protestar por su encarcelamiento.
Igualmente se reclamó la libertad de la analista de inteligencia Ana Belén Montes, encarcelada por espionaje.
Las mujeres decidieron dar un ultimátum al gobierno para que publique planes detallados en caso de enfrentar otra crisis en abastos y medicinas por un huracán, considerando que en tres meses más se inicia otra temporada.
La directora ejecutiva de Taller Salud, Tania Rosario Méndez, denunció la inexistencia de planes específicos por parte del gobierno para la distribución de agua y comida durante un desastre, así como la falta de protocolos para atender las necesidades de los pacientes con condiciones crónicas y encamados.
Esto, explicó, añade una angustia inmerecida al pueblo y a las mujeres que a menudo son quienes atienden a los enfermos, a los adultos mayores y a los niños. El plazo dado al gobierno para que publique planes de acción a seguir vence el primero de junio, cuando da inicio la próxima temporada de huracanes, después de la devastación del ciclón María el 20 de septiembre del año pasado.
Tomado de Prensa Latina.cu






