El viaje empieza con historias y su primer impulso no es la sed de conocimiento sino la ignorancia, en ocasiones también el tedio o incluso la temeridad. «Erase una vez un príncipe que ya no se sentía a gusto en la casa paterna y, como no tenia miedo de nada, se dijo: «Voy a salir … Sigue leyendo Viajar, un arte
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