Paca era una católica devota. Se casó y tuvo 7 hijos. Poco después de que naciera su último hijo, su marido murió.
Algunas semanas después, se volvió a casar, y en los años siguientes tuvo otros 8 hijos con su segundo esposo.
Después de nacer el último hijo, su segundo marido también murió.
Antes de transcurrido un mes, Paca lamentablemente se enfermó y murió.
El Cura miró piadosamente a Paca en su ataúd, miró hacia el Cielo y dijo:
– Finalmente se juntaron.
Un hombre que estaba cerca del Cura le preguntó:
– Perdón, Padre: ¿usted se refiere a Paca y su primer marido, o a Paca y su segundo marido?
El cura respondió:
– Me refiero a sus piernas, hijo ¡A sus piernas!
Luis Orlando Rodríguez







